Blog de divulgación marxista

Tercera Escuela del Ciclo de Filosofía Marxista

29 de noviembre de 2020 | lorf
Tercera Escuela del Ciclo de Filosofía Marxista


18 de diciembre de 2020

 

Título: La dialéctica: una herramienta revolucionaria

Se trata de una escuela telemática a través de Skype, cuenta con un completo dossier y tiene una matrícula de 6 € (el dossier con las asignaturas y opcionalmente material adicional se adjuntará via e-mail).

La escuela se imparte el viernes 18 de Diciembre de 19:30 a 21:30 y el sábado 19 de Diciembre de 17:30 a 21:30.

Los interesados contactar con lorf@yalodeciacarlos.es facilitando su identificador de skype, el pago se puede hacer por paypal (se indicará la cuenta en la respuesta a la solicitud). También pueden contactar los interesados en conectarse un rato para ver de que va y así pensarse en matricularse a la próxima ya que se realizan todos los meses.

El conocimiento es poder. Disponer qué se puede conocer y transformar, y qué no se puede conocer porque no se debe cambiar, es poder, y ha estado en el centro de todas las batallas que han recorrido la historia de la filosofía.

La Iglesia persiguió a Galileo porque el conocimiento cientifico sobre el universo, que excluía la necesidad de Dios, atentaba contra los mismos fundamentos del poder feudal. Y la burguesía niega que la historia y las sociedades humanas puedan conocerse de forma científica, y desprecia al marxismo, calificándolo de “dogmático” e incluso de “prepotente” por pretenderlo... porque ese conocimiento anuncia que su dominio de clase tiene fecha de caducidad.

Esta es la primera línea de demarcación que determina el carácter revolucionario o reaccionario de una filosofía. Todas las clases dominantes han defendido el idealismo, bajo las formas de la religión o de la Razón, concebida casi como un atributo divino, para imponer que “su mundo” era el único posible, y que no existía la posibilidad de cambiarlo. Mientras que el marxismo toma una posición radical y consecuente por el materialismo, porque defiende “cambiar el mundo de base”, y con ello coloca a la humanidad “en el límite del conocimiento”, en disposición de ampliar sin límites la capacidad de conocer y transformar la realidad.

Pero, con ser la principal. la que enfrenta materialismo e idealismo, no es la única división que deslinda los campos en filosofía. Hay que contestar otra pregunta: ¿cómo se mueve la realidad? O lo que es lo mismo: ¿cómo podemos cambiarla? La respuesta que se de a estas preguntas vuelve a tener una decisiva importancia práctica.

La metafísica contesta que las cosas existen aisladas unas de otras, estáticas, eternamente inmutables y unilaterales. Esta es la respuesta que han dado históricamente todas las clases explotadoras. Parménides, representando la posición de la aristocracia esclavista, afirmaba que “el Ser es inmóvil y perfecto”, el pensamiento feudal afirmaba que el mundo debía permanecer tal y como Dios lo había dispuesto, y la burguesía concibe su mundo como la culminación lógica de la historia, incuso algunos de sus filósofos han intentado convencernos de que su dominio representa “el fin de la historia”.

En China, el confucionismo de la aristocracia feudal sostenía que “el cielo no cambia y el Tao tampoco” [el Tao era el principio supremo de orden y unidad del universo, que regía tanto la naturaleza como la sociedad]. Y, como nos plantea Mao, en las sociedades burguesas se nos impone una visión metafísica, según la cual “la explotación capitalista, la competencia capitalista, la ideología individualista de la sociedad capitalista, etc., pueden ser halladas igualmente en la sociedad esclavista de la antigüedad, y aun en la sociedad primitiva, y existirán sin cambio para siempre”.

El marxismo toma posición por la dialéctica, que como nos plantea Lenin es “la doctrina del desarrollo en su forma más completa, profunda y libre de unilateralidad, la doctrina acerca de lo relativo del conocimiento humano, que nos da un reflejo de la materia en perpetuo desarrollo”.

Porque la dialéctica es revolucionaria, y constituye una herramienta que nos permite multiplicar nuestra capacidad para transformar una realidad siempre en permanente cambio.

La filosofía del marxismo es el materialismo dialéctico. Al someterla a una posición materialista, el marxismo permite desarrollar todo el potencial revolucionario que la dialéctica nos proporciona.

En esta Escuela vamos a conocer y comprender las leyes de la dialéctica, y por qué constituyen una de las principales herramientas para “cambiar el mundo de base”. Vamos a comprenderlas teóricamente, y aplicarlas a los fenómenos económicos, sociales, políticos.., del mundo actual, desde el objetivo de impulsar una alternativa revolucionaria al servicio de los pueblos.

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